NUEVA YORK. – La apuesta de los mercados financieros de Estados Unidos por una subida de las tasas de interés antes de fin de año gana fuerza, en un escenario que pone en evidencia el contraste entre el plan de Donald Trump para abaratar el crédito y las señales que continúan empujando en dirección contraria. La fortaleza del mercado laboral, el repunte de la inflación y la incertidumbre por la guerra en Oriente Medio alimentan las previsiones de un nuevo endurecimiento monetario.
De acuerdo con estimaciones del mercado, una parte importante de los operadores ve probable que las tasas queden entre 3,75 % y 4 % después de la reunión de diciembre, por encima del rango vigente. Ese movimiento anticipado representa un revés para la línea económica defendida por Trump desde su regreso a la Casa Blanca, enfocada en una reducción agresiva de las tasas para estimular la actividad y abaratar el financiamiento para empresas y consumidores.
La presión sobre la Reserva Federal se intensificó tras el registro de 172.000 nuevos empleos en Estados Unidos durante mayo, una cifra muy superior a la prevista por los analistas. Aunque la Casa Blanca presentó ese dato como una muestra de dinamismo, el mismo panorama aviva los temores inflacionarios en un momento en que la inflación anual se ubica en 3,8 %, aún lejos de la meta de 2 % de la Fed. El debate se agudiza bajo el liderazgo de Kevin Warsh, nombrado recientemente al frente del banco central tras la salida de Jerome Powell, con un mercado que ya refleja más cautela que optimismo oficial.
