A treinta años del caso Llenas Aybar, la revisión del expediente vuelve a situar la atención en un punto incómodo: aún quedan enseñanzas relevantes por obtener para comprender mejor lo sucedido, desmontar versiones equivocadas y reforzar la prevención de hechos semejantes. El autor afirma que accedió oficialmente a datos detallados del caso al desempeñarse como asesor adjunto de la comisión evaluadora oficial de tres peritos psiquiátricos-psicológicos, con el consentimiento de los dos imputados, ambos ya mayores de edad en ese momento.
La reconstrucción se plantea como un intento de aportar hipótesis y datos científicos desde una perspectiva psico-criminológica, en un caso descrito como complejo, con múltiples aristas y numerosos protagonistas. A la vez, ese enfoque marca una alerta institucional: incluso en un expediente tan conocido, persisten aspectos que demandan una revisión cuidadosa si realmente se pretende pasar del impacto público a aprendizajes concretos para la sociedad.
El texto expresa además su solidaridad con José Rafael Llenas Aybar, a quien identifica como la víctima inocente del homicidio, y con su entorno familiar. También aclara que el análisis se centra en las acciones del principal victimario, Mario José Redondo Llenas, cuando era un joven estudiante universitario, y no en la persona que recientemente salió de prisión tras cumplir íntegramente una condena de 30 años. Más que un caso cerrado, la exposición lo presenta como un recordatorio de que la memoria, la verdad factual y la vigilancia social siguen siendo necesarias.
