La Vega enfrenta la pérdida de Marcos Jorge “Quimbo”, artista plástico y referente cultural que dedicó más de cuatro décadas a las artes visuales, la promoción cultural y la formación de nuevas generaciones en la República Dominicana. Su fallecimiento no solo provoca pesar entre artistas, gestores culturales y ciudadanos, sino que también deja en evidencia el vacío que se abre cuando desaparecen figuras que sostuvieron durante años parte importante de la vida cultural desde el trabajo comunitario y educativo.
Nacido en El Hatico, en La Vega, inició su formación en 1978 en la Escuela de Bellas Artes Enrique García Godoy y construyó una trayectoria vinculada a la pintura, el muralismo y la defensa de la identidad cultural dominicana. Expuso en distintas ciudades del país, así como en Puerto Rico y Cuba, con obras inspiradas en el folclore, las tradiciones y la cultura popular. Entre sus aportes más reconocidos figura el mural “La Vega en el Tiempo”, considerado una referencia del arte público local.
Además de su obra artística, Quimbo participó en proyectos educativos y comunitarios y apoyó la formación de jóvenes talentos vinculados a las artes visuales. Integrante del Colegio Dominicano de Artistas Plásticos desde 1994, su legado queda en sus obras y en la huella que dejó en la provincia, mientras su ausencia vuelve a colocar el foco sobre la necesidad de vigilar y preservar el patrimonio cultural que durante décadas dependió del compromiso directo de creadores como él.
