Las lluvias recientes elevaron el caudal del río Yaque del Norte y arrastraron desechos sólidos hasta infraestructuras de riego en La Otra Banda, Santiago. Plásticos, envases de un solo uso y otros materiales rebasaron la compuerta principal del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) y continúan hacia una segunda compuerta, en dirección al canal Ulises Francisco Espaillat y al canal Monsieur Bogaert.
La situación pone de manifiesto una falla de contención en un punto clave del sistema, debido a que en la compuerta opera una biobarda pensada para retener residuos flotantes y facilitar su recolección y reciclaje, pero ahora mismo no está funcionando. Desde el lugar, residentes describen un deterioro que dicen se repite con cada lluvia. «Puedo decirles que eso afecta a la salud. Yo vivo aquí frente a la compuerta y eso es como un vertedero. Cada vez que llueve, el río trae mucha basura. Los escombros están sobrepasados y eso viene de la parte alta del río», dijo Alonzo de la Rosa. Rafael Fernández añadió: «Hay mucha falta de autoridad. Es algo visible y aun así la gente no toma conciencia. Ese río da pena en la condición que está. La cantidad de plásticos es grande».
Según estudios ambientales citados en la información, la presencia de plásticos en ríos contamina el agua, perjudica a las especies acuáticas y genera microplásticos que terminan llegando al mar. Cuando esos residuos pasan a canales de riego, también pueden afectar la calidad del agua destinada a actividades agrícolas, lo que aumenta la presión sobre la fiscalización del funcionamiento de estas infraestructuras y del cumplimiento de la Ley General de Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos.
