El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, dejó abierta la posibilidad de que el Congreso introduzca cambios al nuevo Código Penal, a poco más de 40 días de su entrada en vigor.
Pacheco explicó que podrían hacerse ajustes luego de escuchar las observaciones planteadas por distintos sectores, en un contexto en el que han surgido reparos sobre el alcance de las sanciones y sus posibles efectos sobre la libertad de expresión.
La reapertura del debate coloca bajo revisión una de las reformas legislativas más sensibles del momento, no solo por el contenido de sus tipos penales y sanciones, sino también por la capacidad del Congreso para responder a las objeciones sin desordenar el texto ya aprobado.
En ese escenario, la discusión deja planteada una exigencia de seguimiento institucional: si se van a hacer cambios, el Legislativo deberá precisar qué artículos se corregirían, con qué fundamento y bajo qué grado de consenso, para evitar que el Código entre a operar con vacíos o nuevas controversias a tan corto plazo.
Por ahora, la señal es que el Congreso no cierra la puerta a una revisión, aunque no se han detallado los posibles ajustes ni el alcance de las observaciones que podrían ser incorporadas.
