Otras regiones

Estudio alerta sobre más calor y mayor factura eléctrica en ciudades sin respuestas de fondo

julio 4, 2026 · Redactor
Estudio alerta sobre más calor y mayor factura eléctrica en ciudades sin respuestas de fondo
Foto: hoy.com.do

La investigación presentada en un congreso científico advierte que el alza de temperatura urbana eleva el consumo energético y agrava riesgos de salud, un contraste con la falta de soluciones visibles para el costo de vida

Un estudio presentado en el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica vuelve a poner sobre la mesa un problema con impacto directo sobre los hogares: el calor urbano no solo eleva la temperatura en las ciudades, también empuja hacia arriba el consumo de electricidad y expone a la población a mayores riesgos de salud, mientras siguen pendientes respuestas de fondo desde la gestión pública.

La investigación de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), expuesta por la arquitecta Orisell Medina Lagrange, señala que el fenómeno de la Isla de Calor Urbano ha intensificado los desafíos ambientales en entornos urbanos del Caribe. En ese escenario, las zonas urbanas registran temperaturas más altas y un incremento del consumo de energía eléctrica, con un promedio de 19% más para refrigeración, aunque con variaciones según el área.

El estudio estima que por cada grado de aumento en la temperatura, la carga eléctrica máxima de un edificio aumentaría hasta un 4,6% y que el consumo total de electricidad subiría hasta un 8,5%. La propia investigadora advirtió que ese aumento de consumo provoca un incremento directo y proporcional de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que agrava un círculo de presión sobre servicios, bolsillo y entorno urbano.

La presentación del caso Bayahibe también apunta a una discusión que rebasa lo técnico y reclama vigilancia institucional: el color de las fachadas, los materiales de construcción y el uso de sistemas de refrigeración pasivos y de bajo consumo aparecen como medidas para reducir la dependencia de la refrigeración mecánica. El dato coloca bajo escrutinio las prioridades con que se planifican las ciudades y obliga a que instancias como el Congreso no miren hacia otro lado ante un problema que ya tiene costo social medible.

A nivel de barrio, la investigación precisa además que los picos de calor aumentan el riesgo de morbilidad en la época cálida y pueden derivar en casos exacerbados por golpes de calor. La advertencia científica, presentada en un evento organizado por el MESCyT, deja así un contraste incómodo entre el discurso sobre desarrollo y la realidad de comunidades que enfrentan más calor, más gasto eléctrico y más vulnerabilidad sin que el problema pueda seguir tratándose como un asunto secundario.