Changxin Memory Technologies (CXMT), el mayor fabricante chino de chips de memoria, irrumpió este lunes en Shanghái con una subida del 471,59 % después de firmar la segunda mayor salida a bolsa de la historia de la China continental. La empresa colocó 6.688 millones de acciones a 8,66 yuanes por título, aunque el precio llegó a escalar hasta 49,5 yuanes al arrancar la sesión.
Si se activa la opción de ampliar la oferta hasta 7.691 millones de participaciones, la operación podría alcanzar 66.607 millones de yuanes. Solo el desembarco del estatal Banco Agrícola de China (ABC) en 2010, valorado en 10.000 millones de dólares, superaría esa cifra; además, sería la mayor colocación en Asia desde 2022, cuando LG Energy Solution levantó unos 10.800 millones de dólares en Seúl.
La recaudación prevista rebasa con holgura los 29.500 millones de yuanes que CXMT había reservado inicialmente en su folleto para proyectos de inversión. La compañía dice que destinará esos fondos a acelerar la investigación y el desarrollo, así como a ampliar su capacidad de fabricación, mientras algunas estimaciones apuntan a que podría incluso duplicar su producción este mismo año. Cerca de un 10 % de las acciones ofrecidas irá a inversores minoristas y la mitad de la operación quedó reservada para socios estratégicos, entre ellos entidades estatales y firmas tecnológicas chinas como Alibaba, un reparto que mantiene la atención sobre los resultados concretos más allá del golpe bursátil inicial.
