El petróleo intermedio de Texas (WTI) subió este miércoles un 6,66 % y cerró en 84,54 dólares el barril, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avanzara que atacará “con fuerza” a Irán. A las 09.00 hora local (13:00 GMT), los contratos de futuros para septiembre, de referencia en Estados Unidos, sumaban 5,28 dólares frente al cierre anterior.
Trump dijo a Fox News que las fuerzas estadounidenses darán “una paliza increíble” a Irán y remató: “Los vamos a golpear duro. Van a recibir una paliza”, según el corresponsal de la cadena en Tel Aviv. El movimiento del crudo dejó un contraste inmediato entre la retórica de fuerza y su efecto observable en los mercados, que reaccionaron con una subida brusca ante la posibilidad de una escalada mayor.
Las declaraciones se produjeron después de que Irán lanzara misiles balísticos contra una base aérea estadounidense en Jordania. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) afirmó que se trató de un “intento de ataque sorpresa” y sostuvo que todos los misiles fueron “interceptados con éxito”, mientras la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) reivindicó la acción como respuesta a “las acciones agresivas del Ejército estadounidense”. Tras ese episodio, EE.UU. y Arabia Saudí iniciaron ataques de precisión contra posiciones de grupos terroristas alineados con Irán en el este de Irak, con al menos 20 muertos entre milicias proiraníes, en un escenario que vuelve a colocar bajo escrutinio el costo real de las decisiones de poder en medio de una crisis en expansión.
