El avance del mercado de valores como fuente de financiamiento para proyectos estratégicos en República Dominicana fue presentado como un complemento de la banca comercial, pero también vuelve a poner el foco sobre la necesidad de fiscalización en estructuras cada vez más complejas para obras de gran escala. Así lo planteó Ariel Uribe, director ejecutivo de Faurce Financial Group, durante el XXIX Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría (CIFA) y el XXIV Seminario Latinoamericano de Contadores y Auditores (Selatca), en Boca Chica.
Según explicó, ese mercado incorpora emisiones de bonos, fondos de inversión, titularizaciones de flujos y fideicomisos de oferta pública para cubrir necesidades de capital en sectores como infraestructura, energía, turismo, salud e industria. Uribe sostuvo que este esquema permite movilizar inversiones de largo plazo y distribuir el financiamiento entre distintos actores, reduciendo la presión sobre una sola fuente de recursos.
La exposición también destacó aportes en proyectos energéticos, hoteleros e industriales, bajo la idea de que la integración entre banca y mercado de valores fortalece la capacidad de ejecutar iniciativas de alta inversión y larga recuperación. En ese contexto, el planteamiento abre un ángulo de rendición de cuentas para el gobierno dominicano y Hacienda: mientras se amplían los mecanismos financieros, el debate de fondo pasa por cómo se traducen esas estructuras en resultados verificables, bajo vigilancia institucional y con seguimiento desde el Congreso sobre proyectos presentados como estratégicos.
