El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y la primera dama, Lavinia Valbonesi, perdieron al hijo que esperaban después de una complicación durante el embarazo que requirió una intervención de emergencia, según informó este sábado la ministra del Gobierno, Nataly Morillo.
En su cuenta de X, Morillo señaló «con profundo pesar» que la familia presidencial sufría la muerte de Stefano Noboa Valbonesi. Después se sumaron mensajes de la ministra de Educación, Gilda Alcivar; de la presidenta de la Asamblea Nacional, Mishel Mancheno; y de la ministra de Trabajo, Cynthia Gellibert, en una reacción oficial concentrada en torno al duelo de la Presidencia.
Como muestra de luto, la bandera del Palacio de Carondelet, sede de la Presidencia ecuatoriana en Quito, permanecerá a media asta durante tres días. Más allá de la dimensión humana del episodio, el caso vuelve a poner bajo observación la manera en que el aparato institucional se activa alrededor de la figura presidencial, en un contraste que refuerza la necesidad de vigilancia pública sobre los límites entre solidaridad oficial y centralidad del poder. Noboa y Valbonesi tienen dos hijos, Álvaro y Furio, nacidos en 2022 y 2024, respectivamente.
