LA HABANA. El Instituto de Meteorología (Insmet) de Cuba alertó de que la presencia de El Niño este año podría derivar en altas temperaturas, sequía y en la posibilidad de que algún ciclón afecte a la isla, un panorama que refuerza la advertencia oficial sobre riesgos que inciden de forma directa en la población.
De acuerdo con el informe divulgado por el sitio estatal Cubadebate, los especialistas anticipan un verano con calor intenso y escasez de lluvias por la combinación de factores atmosféricos y oceánicos, con capacidad para generar sequía meteorológica y estrés hídrico en el país. Aunque en condiciones de El Niño suele bajar la actividad ciclónica en la cuenca del Atlántico, el propio Insmet aclara que esa influencia no descarta un impacto, en un escenario donde una temporada menos activa de lo habitual convive con amenazas todavía concretas.
El pronóstico calcula en 40 % la probabilidad de que Cuba resulte afectada directamente por al menos un huracán hasta el 30 de noviembre, y en 75 % la posibilidad de impacto directo de tormentas tropicales. Además, prevé hasta once ciclones tropicales, de los cuales cinco podrían alcanzar categoría de huracán y dos llegar a gran intensidad. El aviso se produce cuando Cuba aún no se ha recuperado por completo de los estragos causados por Melissa, tras una secuencia reciente de eventos como Óscar y Rafael en 2024 e Ian en 2022, lo que vuelve a situar bajo examen la capacidad de respuesta ante amenazas climáticas de alto costo social.
