La recuperación este lunes del cuerpo del comerciante Orlando Encarnación, conocido como “El Rubio”, en la toma de agua de la sección Los Ranchitos, en Ocoa, volvió a colocar bajo escrutinio un punto donde ya suman tres personas fallecidas en circunstancias similares, según informó el alcalde pedáneo de la comunidad.
Encarnación, de unos 35 años y propietario de una cafetería frente al cuartel policial de Ocoa, murió ahogado el domingo alrededor de las 5:00 de la tarde, de acuerdo con testigos. Un menor de 16 años relató a este medio que ambos llegaron al lugar junto a su padre y que, cuando intentó auxiliarlo, no pudo salvarlo. También se informó que una gran cantidad de personas se encontraba en la zona el domingo último.
El cadáver fue recuperado tras la llegada de un buzo y la intervención de la Defensa Civil, Cruz Roja, COE, Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, Policía Nacional, Bomberos y otras entidades. Sin embargo, el propio alcalde pedáneo indicó que Los Ranchitos es clausurado en Semana Santa por su alta peligrosidad, un contraste que reabre la exigencia de vigilancia y prevención en un lugar que, fuera de ese período, sigue dejando consecuencias fatales.
