SANTO DOMINGO. – El planteamiento del comunicador Domingo Ramírez de que el Gobierno de Luis Abinader debe fortalecer y reorganizar su estrategia de comunicación dejó en evidencia un problema político más amplio: la propia administración reconoce dificultades para fijar su mensaje y responder al avance del discurso opositor.
Durante su participación en “El Nuevo Diario en la Noche”, Ramírez sostuvo que la comunicación oficial “no puede seguir siendo ambigua” y reclamó una plataforma con recursos y equipo profesional suficientes para defender y explicar las acciones del Gobierno. También exhortó directamente al presidente Abinader a crear una estructura capaz de articular el mensaje oficial y respaldar las ejecutorias de su gestión.
El señalamiento adquiere peso porque el propio comentarista puso como referencia las estructuras de comunicación que, según dijo, han desarrollado organizaciones como la Fuerza del Pueblo, en un contexto en que sectores de la oposición han logrado posicionar determinados discursos mientras el Gobierno no responde con la misma efectividad. Ramírez agregó que las autoridades deben prestar atención a dirigentes políticos que, según afirmó, no han recibido suficiente respaldo económico y político, una advertencia que apunta al desgaste interno de la estructura oficialista más allá del problema de imagen.
