El inicio del año escolar 2026-2027 en la seccional de Tenares, provincia Hermanas Mirabal, quedó marcado por un contraste entre la apertura formal de la docencia y la realidad de centros que siguen sin condiciones básicas. Al menos 12 escuelas no iniciaron las clases porque, en su mayoría, fueron intervenidas y luego quedaron con los trabajos abandonados durante el periodo de vacaciones.
La situación alcanza niveles críticos en varios planteles. En la comunidad de Sonador, la escuela presenta grietas y estudiantes, docentes y personal administrativo usan una letrina con un hoyo abierto, al lado de una finca y con una sábana como puerta. En Blanco al Medio, el centro continúa con una letrina como baño y una estructura deteriorada. La Escuela Félix María Alvarado imparte clases en una rancheta de yagua, mientras una funeraria también funge como centro educativo en esta demarcación.
El patrón se repite en el Centro Educativo José Polanco, la Escuela Ramón Vargas Díaz, en Los Cacaos, y la Escuela Félix Javier Reinoso, en Boba, donde las intervenciones quedaron sin concluir durante las vacaciones. En este último caso, se estima un mes adicional sin docencia presencial mientras se retoman los trabajos. A eso se suma la Escuela Ramón de la Cruz Fernández, en Canete, donde hay un hoyo abierto de una cisterna, una escena que refuerza la alerta sobre infraestructura escolar, supervisión de obras y explicaciones pendientes ante el costo directo que esta situación impone a las familias y a los estudiantes.
