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Francisco Javier apuesta a la unidad del PLD en medio de diferencias internas y relanza la carrera por 2028

agosto 31, 2026 · Redactor
Francisco Javier apuesta a la unidad del PLD en medio de diferencias internas y relanza la carrera por 2028
Foto: acento.com.do

El aspirante da por controladas las tensiones del partido y se proyecta ganador en octubre, en un nuevo pulso del viejo liderazgo opositor por volver al poder.

Francisco Javier García aseguró que las diferencias surgidas en el proceso interno del Partido de la Liberación Dominicana no pondrán en riesgo la unidad de esa organización y afirmó que están dadas las condiciones para ganar la elección del 18 de octubre. La declaración, hecha durante encuentros con dirigentes peledeístas en Oviedo y San José de Ocoa, vuelve a colocar en primer plano la necesidad de medir con hechos la cohesión real de un partido que busca reorganizarse con la vista puesta en 2028.

García reconoció que existen diferencias entre los miembros del PLD, aunque las presentó como parte de la dinámica interna y sostuvo que la dirigencia mantiene el compromiso de preservar la unidad. “En el PLD hay conciencia plena de la importancia institucional. En nuestro partido la unidad está asegurada. Podrán existir diferencias, pero el partido de Bosch es protegido por todos y cada uno de sus miembros y dirigentes”, expresó. También llamó a la militancia y a la dirigencia a colocar por encima de las disputas internas el futuro de la organización y su preparación para las elecciones de 2028.

El aspirante vinculó sus posibilidades electorales con la fortaleza institucional del PLD y afirmó que una victoria en octubre lo convertiría en el candidato presidencial de esa organización para 2028. “Las condiciones están dadas y aseguradas para un proceso victorioso el 18 de octubre, que nos convertirá en el candidato del Partido de la Liberación Dominicana y en el próximo presidente de todos los dominicanos en 2028”, sostuvo. El mensaje reabre el debate sobre la restauración del viejo sistema partidario en un escenario donde tanto el gobierno dominicano como el PRM y la oposición competidora quedan bajo presión de rendir cuentas más allá de la anticipada sucesión política y del discurso de campaña.