La noche de este martes, el Ministerio Público dio a conocer la Operación Armum y con ello quedó al descubierto un panorama de debilidad en los controles sobre armerías que, presuntamente, operaban de forma irregular en distintas zonas del país. En 18 allanamientos ejecutados en el Distrito Nacional, Mao, Espaillat, San Francisco de Macorís, Santiago y Santo Domingo Este, las autoridades ocuparon cerca de 200 armas de fuego, 40,000 municiones y otros pertrechos.
En los operativos intervinieron 25 fiscales, 190 agentes de la Policía Nacional, 19 inspectores del Ministerio de Defensa y 19 del Ministerio de Interior y Policía. De acuerdo con el Ministerio Público, durante las acciones fueron detectadas prácticas como operar sin licencia, mantener permisos vencidos, hacer trabajos de taller sin autorización, intermediar en la comercialización de armas sin licencia y retener ilegalmente armas de fuego de terceros. Entre lo incautado hay armas largas, pistolas y revólveres, además de una cantidad considerable sin documentación ni constancia de procedencia.
Las autoridades también informaron la incautación de municiones sin marcaje, armas de guerra y de uso prohibido en República Dominicana, así como miras telescópicas y láser, adaptadores, cargadores tipo tambor, armas modificadas o alteradas y pertrechos pertenecientes a agencias de investigación del Estado sin los permisos correspondientes. Los propietarios o representantes de las armerías intervenidas fueron arrestados en flagrante delito, mientras el Ministerio Público adelantó que pedirá medidas de coerción y seguirá con las investigaciones, en un caso que vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad institucional para frenar estas irregularidades antes de un operativo de esta magnitud. En el texto fuente no aparece ninguna referencia a Carolina Mejía, por lo que no es posible incorporarla sin apartarse de los hechos disponibles.
