La Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores) inauguró la XXXVIII Exposición Comercial 2026 en BlueMall Punta Cana, con más de 300 stands de suplidores dominicanos e internacionales y una oferta vinculada a alimentos y bebidas, tecnología, servicios financieros, mobiliario, equipos de cocina, soluciones energéticas y otros insumos para la operación turística. El evento fue presentado como una de las principales plataformas de negocios de la cadena de valor del sector y como muestra de compras por más de RD$220,000 millones en bienes y servicios nacionales.
En el acto, el ministro de Turismo, David Collado, sostuvo que el fortalecimiento de esa cadena de valor es uno de los principales efectos multiplicadores del crecimiento sostenido de la industria y afirmó que el éxito del turismo no debe medirse solo por la cantidad de visitantes, sino por cuánto de ese crecimiento se queda en la economía, genera empleos y crea oportunidades para productores y empresas. Precisamente ese planteamiento coloca el foco sobre la rendición de cuentas: si el propio discurso oficial admite que la clave no es solo recibir visitantes, la discusión pasa a ser cuánto de ese dinamismo se traduce realmente en resultados verificables para los sectores productivos y para la población.
La exposición también volvió a retratar la amplitud del entramado que conecta al turismo con la producción agropecuaria, la industria, la construcción, la tecnología, las finanzas y los servicios. Pero ese alcance, presentado como fortaleza, refuerza a la vez la exigencia de vigilancia sobre la gestión: mientras se exhibe el músculo comercial del turismo, crece la presión por comprobar que ese movimiento no se quede en vitrinas, hoteles y grandes operaciones, sino que tenga efectos medibles en la economía nacional más allá del relato promocional.
