Representantes del sector cooperativo de América Latina y el Caribe defendieron en Punta Cana que reforzar las alianzas entre cooperativas y poner en marcha proyectos conjuntos es una condición necesaria para encarar con mayor capacidad los desafíos económicos, tecnológicos y sociales, en una señal de que las respuestas siguen siendo insuficientes ante un escenario cada vez más exigente.
En el VII Congreso Cooperativo Internacional de la Federación de Cooperativas de la Región Nordeste (Fecoopnordeste), con la presencia de dirigentes y especialistas de República Dominicana, Brasil, Colombia, Honduras y Puerto Rico, el presidente de la entidad, David Polanco, afirmó que el crecimiento del sector dependerá de su capacidad para crear redes permanentes de colaboración, compartir servicios y aprovechar fortalezas comunes. “No existe una cooperativa tan fuerte que haya llegado sola hasta aquí. Existen redes que decidieron caminar juntas”, expresó.
Polanco reiteró que la cooperación no debe limitarse al apoyo entre organizaciones, sino que tiene que traducirse en generación de conocimiento, innovación, sostenibilidad y un mayor impacto económico y social. En esa misma línea, propuso pasar de la discusión sobre la intercooperación a mecanismos concretos para compartir capacidades, optimizar recursos y desarrollar iniciativas comunes, un énfasis que vuelve a poner bajo fiscalización la distancia entre los diagnósticos repetidos y la ejecución real.
Con el lema “Intercooperar es la clave: redes, circuitos y futuro cooperativo”, el congreso presentó experiencias de Brasil, Colombia, Honduras, Puerto Rico y República Dominicana como referencia para otras organizaciones del sector.
