La muerte de Starlyn Sanchy Meza, de 21 años, y las heridas sufridas por otras dos personas en un tiroteo ocurrido la noche del viernes en la calle Hermanas Mirabal, frente al Gimnasio Basora, en el sector Altagracia de Cotuí, vuelven a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta de las autoridades ante hechos armados que golpean a la población. La Policía Nacional informó que investiga el caso, pero hasta ahora no ha establecido públicamente quiénes dispararon ni por qué se produjo el ataque.
De acuerdo con el diagnóstico ofrecido por las autoridades policiales y el Ministerio Público, Meza falleció por un trauma craneoencefálico severo provocado por un proyectil de arma de fuego que entró por la región temporal derecha y salió por la izquierda. En el mismo hecho resultaron heridos Darlin Veloz Castro, también de 21 años, con una herida de bala en la pantorrilla izquierda, y un menor de 17 años, cuyo nombre fue omitido por razones legales, quien presenta una herida por proyectil en el pie izquierdo con fractura del quinto dedo.
Las versiones preliminares indican que los disparos habrían sido realizados por personas aún no identificadas que se desplazaban en una motocicleta. Al lugar acudieron miembros de la Policía Nacional, de la Dicrim, de la Policía Científica y del Ministerio Público para realizar los levantamientos, pero las autoridades no han ofrecido detalles sobre las causas del suceso ni sobre los responsables. Con dos heridos y una víctima mortal, el caso queda marcado por la exigencia de resultados concretos y explicaciones pendientes frente a un hecho que volvió a exponer el costo social de la violencia.
