SANTIAGO.- El doctor José Joaquín Puello Herrera resaltó el peso de la Inteligencia Artificial en la medicina contemporánea, aunque insistió en que su aplicación debe estar regida por estrictos criterios éticos y un manejo cuidadoso, una advertencia que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de supervisión institucional ante una tecnología que progresa más rápido que las respuestas públicas.
En su ponencia “Impacto de la IA en las Ciencias Médicas: Una Transformación sin Precedente”, invitado por el Grupo Filosófico y Cultural La Tertulia, que preside Bruno Rosario Méndez, Puello explicó que la IA está provocando cambios importantes en campos como el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, la gestión de historias clínicas y el desarrollo de nuevos fármacos. Recordó además que su uso no es reciente y se remonta a 1950, y citó aplicaciones en radiografía, tomografía computarizada y resonancia magnética, con algoritmos capaces de estudiar imágenes con una precisión comparable a la de radiológos, como ocurre en la detección temprana del cáncer de mama.
El científico dominicano agregó que los avances de la medicina moderna tienen una enorme relevancia y afirmó que enfermedades como el Alzheimer podrían tener cura en pocos años. Aun así, al decir que conversó con el presidente Luis Abinader sobre los progresos médicos asociados a la IA, el tema quedó situado en el terreno de la responsabilidad pública: el contraste entre el impulso modernizador y la obligación de asegurar reglas, vigilancia y protección ética frente a una herramienta cuyo alcance ya incide en decisiones sensibles para la sociedad civil.
