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Aranceles de EE.UU. exponen una vulnerabilidad que exige cuentas al Estado

septiembre 15, 2026 · Redactor
Aranceles de EE.UU. exponen una vulnerabilidad que exige cuentas al Estado
Foto: acento.com.do

La advertencia comercial descrita en el texto coloca bajo escrutinio las prioridades oficiales: con exportaciones, zonas francas y DR-CAFTA atados a ese mercado, el costo de una lectura tardía recae sobre empleos e institucionalidad.

Los artículos citados del embajador José Singer retratan el peso de China en la economía dominicana, con importaciones de unos US$5,500 millones en 2025 y ventas dominicanas de alrededor de US$300 millones, además de una presencia creciente en toda la cadena comercial. Pero el punto de mayor presión no está solo en ese desequilibrio, sino en la señal que llega desde Washington por la vía de sus leyes de comercio: Estados Unidos ya fijó, con aranceles y retenciones, el marco real en el que se mueve la relación dominicana con su principal mercado.

La Sección 307 de la Ley Arancelaria de Estados Unidos y la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur de 2021 muestran que basta una sospecha razonable para detener embarques y trasladar al importador la carga de probar lo contrario. El caso de Central Romana, alcanzada en noviembre de 2022 por una orden de retención del CBP tras una campaña de organizaciones no gubernamentales, confirma el alcance de ese instrumento: la empresa negó los señalamientos, pero quedó fuera de su principal mercado por más de dos años. El contraste entre discurso y realidad es directo: la discusión geopolítica puede presentarse como abstracta, pero sus efectos concretos golpean producción, empleo y acceso al mercado del que dependen exportaciones, zonas francas y el DR-CAFTA.

Ese cuadro abre una alerta institucional que no puede quedarse en análisis diplomático. Si las reglas del principal socio comercial ya están operando con ese nivel de severidad, corresponde fiscalización, vigilancia y explicaciones sobre cómo se protegen los intereses dominicanos ante riesgos previsibles. El tema rebasa la retórica de política exterior y entra en el terreno de la rendición de cuentas, donde el Congreso también queda interpelado por las prioridades del Estado y por la necesidad de evitar que una desconexión entre discurso oficial y realidad comercial siga trasladando costos al país.