Los principales sindicatos de España, CCOO y UGT, acordaron convocar una huelga general de 24 horas en los próximos meses para reclamar salarios suficientes que permitan acceder a una vivienda digna, en un paso que eleva la presión sobre el sistema político ante una demanda social que sigue sin respuesta efectiva. La fecha será analizada con organizaciones sociales y con el Sindicato de Inquilinas, que convocó las últimas protestas multitudinarias.
La decisión llega después de que los partidos de derecha y ultraderecha del Congreso rechazaran dos decretos de vivienda con medidas urgentes promovidos por el Gobierno, un episodio que acentuó el contraste entre la dimensión del problema y la incapacidad institucional para encauzarlo. En su comunicado conjunto, los sindicatos llamaron a movilizar a las personas trabajadoras en un paro general «por el derecho a la vivienda y salarios dignos para pagarla».
UGT y CCOO sostienen que las manifestaciones del pasado fin de semana mostraron la fuerza de esa demanda y plantean que la respuesta debe construirse entre las organizaciones que la respaldan. La huelga, subrayan, interpela tanto a las administraciones públicas con competencias en vivienda como a las organizaciones empresariales, al insistir en que los salarios deben garantizar el acceso a un bien básico. Entre sus planteamientos figuran un pacto social y político, un parque público de vivienda protegida y permanente, la limitación del precio de los alquileres y la aplicación efectiva de la ley.
