Alina Abreu estrenará del 13 al 15 de noviembre “La Ciguapa” en el Teatro Nacional Eduardo Brito, un ballet original con el que conmemora 40 años de trayectoria artística. La pieza parte de un recuerdo de infancia de la bailarina, maestra y coreógrafa, que vinculó la leyenda escuchada en su casa con una búsqueda creativa centrada en las raíces, la identidad y lo aprendido durante cuatro décadas en el arte.
“La Ciguapa nace de un recuerdo de mi infancia que me ha acompañado durante toda la vida”, explicó la artista sobre una obra que también definió como homenaje a su padre. Abreu relató que, tras investigar distintas versiones de la leyenda, fue imaginando personajes y situaciones hasta convertir ese universo en un ballet, en lugar de recurrir a una obra del repertorio clásico para una fecha de celebración personal.
La historia se sitúa en la Cordillera Central en la década de 1950 y articula dos planos: el del pueblo, con una danza “más terrenal, orgánica y vinculada a nuestras costumbres”, y el de las ciguapas, donde aparece “toda la elegancia, la técnica, la rigurosidad y la belleza del ballet clásico”. Con música original de Junior Basurto Lomba, el montaje subraya un contraste que también interpela fuera del escenario: mientras la identidad cultural encuentra forma en una creación trabajada durante años, persiste la necesidad de vigilar que ese discurso sobre lo propio no quede reducido a vitrina, sino que se traduzca en resultados y respaldo real para la cultura.
