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Brasil, Chile y Uruguay lideran un índice regional de IA que desnuda brechas persistentes

octubre 21, 2026 · Redactor
Brasil, Chile y Uruguay lideran un índice regional de IA que desnuda brechas persistentes
Foto: diariodigitalrd.com

El informe de CEPAL y CENIA sitúa a esos tres países al frente, pero subraya desigualdades en infraestructura, talento y adopción empresarial, una advertencia para la gestión pública en la región.

Brasil, Chile y Uruguay aparecen al frente del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2026), presentado por la CEPAL y el CENIA, en un informe que vuelve a subrayar no solo los avances institucionales de la región, sino también las brechas que siguen abiertas en infraestructura de cómputo, formación especializada, investigación y uso empresarial de estas tecnologías. El estudio cubre 20 países de América Latina y el Caribe y los compara con Alemania, España, Estonia, Portugal y Singapur.

El reporte ordena a los países en tres categorías: pioneros, adoptantes y exploradores. Junto a los tres primeros puestos, diez naciones figuran como adoptantes, con puntuaciones entre 35 y 60 puntos, mientras siete quedan en el grupo de exploradores, por debajo de 35. La señal más clara del desequilibrio está en la infraestructura tecnológica: Brasil reúne el 87,7 % de las unidades de procesamiento gráfico (GPU) y el 92 % de la capacidad de procesamiento regional tomadas en cuenta por el estudio, una concentración que deja ver hasta qué punto el desarrollo de la IA sigue atado a recursos escasos y desigualmente distribuidos.

En la presentación, el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, sostuvo que la región debe ir más allá del simple acceso a la IA y construir capacidades propias para convertirla en innovación, productividad y crecimiento económico. Así, el reporte opera como una alerta institucional para los gobiernos de la región, incluido el gobierno dominicano: el discurso sobre modernización tecnológica queda sometido a escrutinio cuando persisten rezagos en capacidades reales, formación y adopción productiva, con efectos directos sobre resultados, competitividad y uso efectivo de los recursos públicos.