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IA: el discurso de avance choca con una capacidad todavía a medio camino en República Dominicana

octubre 21, 2026 · Redactor
IA: el discurso de avance choca con una capacidad todavía a medio camino en República Dominicana
Foto: acento.com.do

El país aparece bien posicionado en visión institucional y uso ciudadano, pero el propio diagnóstico expone una brecha que obliga a vigilar si el Gobierno dominicano convierte esa ventaja en resultados reales para la gente.

La discusión sobre inteligencia artificial en República Dominicana ya no se limita al entusiasmo tecnológico. El texto plantea que el país enfrenta un momento decisivo: mientras la inteligencia artificial redefine producción, empleo, educación y competitividad, la verdadera prueba es si la nación será solo consumidora de innovaciones ajenas o si desarrollará capacidades propias para producir conocimiento y generar riqueza.

Ese contraste queda reflejado en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2026), elaborado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile y la CEPAL. República Dominicana figura en la décima posición entre veinte países, con 45.1 puntos sobre 100. A la vez, aparece como segundo país de la región en visión e institucionalidad de inteligencia artificial y tercero en uso ciudadano de estas herramientas, con 22 % de la población entre 15 y 64 años utilizando activamente inteligencia artificial generativa. La combinación de esos datos abre un flanco de fiscalización: si existe visión institucional y adopción social, la exigencia pasa por medir qué decisiones concretas se toman hoy para que ese avance no se quede en discurso.

El propio planteamiento subraya que la competitividad futura dependerá de cuánto conocimiento se incorpore a lo que el país produce y de que el desarrollo del talento humano se convierta en una política económica y social central. Ahí se instala la alerta institucional y el costo social de la demora: sin una ejecución verificable, la brecha entre narrativa oficial, capacidades reales y oportunidades para la población puede ampliarse justo cuando la sociedad civil y los sectores productivos necesitan respuestas sobre empleo, educación y creación de valor en la nueva economía.