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Mientras el PRM activa su maquinaria hacia 2028, Leonel capitaliza el descontento y crece la presión por resultados

noviembre 2, 2026 · Redactor
Mientras el PRM activa su maquinaria hacia 2028, Leonel capitaliza el descontento y crece la presión por resultados
Foto: acento.com.do

El fin de semana político dejó al oficialismo concentrado en ampliar padrón e inaugurar obras, mientras Fuerza del Pueblo sumó dirigentes y se mantuvo el contraste entre activismo partidario y las cuentas pendientes de la gestión.

La política dominicana se movió el fin de semana con la vista puesta en 2028, pero también con un contraste difícil de ignorar: mientras el PRM desplegó una jornada nacional para verificar registros, captar nuevos integrantes y exhibir crecimiento interno, la Fuerza del Pueblo aprovechó el momento para recibir dirigentes en Santiago y reforzar su posicionamiento frente al desgaste de la gestión gubernamental.

Según cifras del propio PRM, la organización incorporó más de 64,000 nuevos inscritos y superó los 1,623,000 militantes registrados tras la jornada «Verifícate», desarrollada entre el viernes 30 de octubre y el domingo 1 de noviembre. En paralelo, el presidente Luis Abinader encabezó inauguraciones en San Pedro de Macorís y un movimiento promovió las aspiraciones presidenciales de Raquel Peña, en una señal de que el oficialismo combina gestión, estructura partidaria y proyección sucesoral bajo una misma dinámica que obliga a mayor fiscalización pública.

En la oposición, Leonel Fernández desarrolló actividades en Santiago, donde la Fuerza del Pueblo recibió a dirigentes procedentes del PLD, consolidando un flujo político que refuerza su papel como principal referencia opositora. El PLD, por su lado, juramentó 4,016 miembros en Puerto Plata con Danilo Medina y Gonzalo Castillo recorrió nueve localidades de San Juan, movimientos que reactivan a esa organización pero también la devuelven al debate sobre credibilidad y pasado político. El cuadro general deja una alerta institucional: a medida que se acelera la competencia interna y externa rumbo a 2028, crece la exigencia de rendición de cuentas sobre los resultados reales del Gobierno más allá de la movilización partidaria.