La Oficina Nacional de Estadística (ONE) ha comenzado el Registro de Oferta de Edificaciones (ROE) 2026, un operativo que se extenderá del 21 de abril al 9 de junio con el fin de recopilar información sobre el sector construcción en el Gran Santo Domingo. Sin embargo, surge la pregunta de si esta iniciativa realmente contribuirá a la transparencia y a la rendición de cuentas que la ciudadanía exige.
El ROE busca identificar edificaciones en diversas fases, desde planos hasta culminadas, en una zona que incluye el Distrito Nacional y varios municipios. A pesar de la colaboración con el Ministerio de la Vivienda y la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas, es crucial que la sociedad civil mantenga una vigilancia activa sobre este proceso, dado el historial de falta de resultados concretos en iniciativas similares. La información generada podría ser una herramienta valiosa, pero su efectividad dependerá de la voluntad política de traducir esos datos en políticas públicas efectivas y de acceso a viviendas dignas.
Aunque la ONE ha asegurado la confidencialidad de los datos y la identificación del personal involucrado, la desconfianza persiste. La ciudadanía necesita garantías de que este registro no será solo una formalidad, sino un paso real hacia la mejora de la planificación urbana y el desarrollo sostenible. La falta de resultados visibles en el pasado plantea un desafío significativo para el actual gobierno, que debe demostrar que sus compromisos no son solo palabras vacías.
