SANTO DOMINGO ESTE.– La suspensión temporal del Acueducto Oriental (Barrera de Salinidad), crucial para el abastecimiento de agua potable en este municipio, ha sido provocada por una alarmante acumulación de basura. La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) ha confirmado que una «inmensa cantidad de desechos» en la obra de toma ha llevado a esta situación, lo que plantea serias interrogantes sobre la efectividad de la gestión de residuos en la zona.
El personal técnico se encontró con un volumen de residuos que incluía troncos, plásticos y otros desperdicios sólidos, bloqueando el sistema de captación y poniendo en riesgo tanto la operatividad de la planta como los equipos recientemente instalados. Esta crisis no solo afecta el suministro de agua, sino que también evidencia una desconexión entre el discurso oficial sobre la infraestructura y la realidad que enfrentan los ciudadanos. La intervención de la CAASD, aunque necesaria, subraya la falta de previsión y control en la gestión de servicios esenciales.
Mientras las autoridades aseguran que el servicio se restablecerá antes de Miércoles Santo, la situación pone de relieve la urgente necesidad de una fiscalización más rigurosa y una rendición de cuentas efectiva. La dependencia de miles de hogares de esta infraestructura resalta la importancia de garantizar que tales interrupciones no se repitan, y que se priorice el bienestar de la ciudadanía por encima de las promesas institucionales.
