Una red ilegal que involucra a médicos y centros de salud ha sido denunciada por su papel en la captación de pacientes con afecciones cardiovasculares, lo que pone de manifiesto la necesidad urgente de una fiscalización efectiva en el sistema de salud. Médicos preocupados han señalado que este problema no solo afecta la cantidad de procedimientos realizados, sino que también revela un negocio que se salta los protocolos establecidos, comprometiendo la integridad del sistema de salud.
Datos obtenidos por este medio indican que, en un periodo de dos años y medio, se han llevado a cabo más de 6,000 procedimientos en el régimen subsidiado, lo que plantea serias interrogantes sobre la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión de la salud pública. La presunta red de coimas, que opera principalmente en Santo Domingo y el Este, ha llevado al Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) a retirar códigos a varios centros y médicos, lo que evidencia un desgaste en la gestión y un contraste alarmante entre el discurso oficial y la realidad que viven los pacientes.
Los médicos han alertado que esta situación no solo es un dilema ético, sino que también refleja una crisis más amplia en la cardiología intervencionista del país, donde la corrupción institucional y la falta de actualización en los servicios médicos son obstáculos significativos. La baja compensación de las aseguradoras y un catálogo de servicios desfasado son solo algunos de los factores que agravan esta crisis, lo que exige una respuesta inmediata y efectiva por parte de las autoridades competentes.
