El embarazo en la adolescencia continúa siendo uno de los mayores desafíos para el desarrollo socioeconómico en República Dominicana, con un alarmante 19.3% de los embarazos en 2025 correspondiendo a adolescentes. A pesar de que el Ministerio de Salud Pública reporta una disminución en términos absolutos, la cifra de 16,481 embarazos en adolescentes sigue siendo inaceptable y refleja una desconexión entre el discurso oficial y la realidad que viven muchas jóvenes en el país.
Entre 2017 y 2025, se registraron 234,673 embarazos en menores de edad, lo que pone de manifiesto la ineficacia de las políticas implementadas para abordar este fenómeno. La situación es aún más crítica para las niñas menores de 15 años, que representan el 5% de los casos, lo que indica una alarmante falta de protección y prevención en un marco normativo que debería salvaguardar sus derechos. La historia de Carmen, una joven madre de 19 años, ilustra el impacto devastador que el embarazo adolescente tiene en las vidas de estas jóvenes, quienes ven truncadas sus metas y sueños.
Este escenario exige una respuesta inmediata y efectiva por parte de las autoridades, así como una mayor vigilancia y fiscalización por parte de la sociedad civil y la oposición, que deben exigir rendición de cuentas y resultados tangibles en la implementación de políticas que realmente protejan a la infancia y promuevan el desarrollo integral de las adolescentes en el país.
