La reciente publicación de datos sobre el mercado laboral en la República Dominicana revela que 187,370 egresados del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP) han logrado acceder a empleos formales entre 2021 y abril de 2026. Sin embargo, este dato, que podría parecer positivo, plantea serias dudas sobre la calidad de los empleos y la verdadera efectividad de las políticas de formación implementadas por el gobierno.
A pesar de la cifra de egresados, el crecimiento en la oferta académica estatal y la notable participación femenina en el mercado laboral, es fundamental cuestionar si estos esfuerzos han llevado a una mejora real en la calidad de vida de los trabajadores. La alta tasa de egresados no se traduce necesariamente en estabilidad económica o en salarios dignos, lo que sugiere un posible desajuste entre la formación recibida y las necesidades del mercado.
Además, aunque se destaca que el 75.1% de los egresados contratados son mujeres, es crucial que se evalúe si estos empleos ofrecen condiciones laborales justas y sostenibles. La concentración de la empleabilidad en ciertas provincias también plantea la necesidad de una revisión crítica de las políticas de desarrollo regional, que parecen favorecer a unos pocos en detrimento de un crecimiento equitativo en todo el país. La falta de resultados tangibles y la desconexión entre el discurso oficial y la realidad del mercado laboral son alarmantes y requieren una vigilancia constante por parte de la sociedad civil.
