Santo Domingo – Mario José Redondo Llenas, quien cumplió 30 años de condena por el secuestro y homicidio de su primo, el niño José Rafael Llenas Aybar, ofreció sus primeras declaraciones tras salir del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo-Hombres. En una rueda de prensa, Redondo Llenas destacó sus logros académicos durante su reclusión, pero sus palabras no logran ocultar la profunda herida que su crimen dejó en la sociedad dominicana.
A pesar de su reconocimiento de que «no existe una forma de reparar completamente lo ocurrido», la falta de respuestas concretas sobre los motivos del crimen y la naturaleza del daño causado plantea serias dudas sobre la efectividad del sistema de justicia. Redondo Llenas sugirió que el tema será abordado en encuentros futuros, lo que deja entrever una desconexión con las expectativas de la ciudadanía que demanda transparencia y rendición de cuentas.
La promesa de vivir «desde el servicio y la responsabilidad» no es suficiente para calmar las inquietudes de una sociedad que busca respuestas claras y acciones concretas. La rehabilitación dentro del sistema penitenciario no siempre se traduce en aceptación, y la falta de un mensaje claro para la juventud resalta la necesidad de un diálogo más profundo y sincero sobre la justicia y la prevención del crimen en el país.
