La condena a 20 años de prisión impuesta a Jordan Comas Galva y Víctor Almonte por la muerte de Leoncio Hernández de la Cruz quedó otra vez en entredicho después de que María Nelly afirmara que en el hecho, ocurrido en enero de 2024 en Los Guaricanos, habrían intervenido otras personas, entre ellas un agente policial que, según dijo, realizó los disparos.
Según su relato, ese agente no fue incluido como imputado, sino que habría entregado dinero para evitar ser vinculado al expediente y luego fue presentado como testigo en el proceso. Añadió además que durante la investigación se dejaron fuera pruebas relevantes, entre ellas un video en el que, de acuerdo con su versión, se observaba al policía disparando en medio del tiroteo.
La mujer también denunció presuntas irregularidades en el manejo del caso al asegurar que su hijo fue golpeado mientras permanecía detenido y que agentes policiales entraron a su vivienda sin orden judicial en busca de un arma que, afirmó, nunca apareció. Después de la sentencia dictada el 9 de diciembre, cuestionó la labor del Ministerio Público y pidió que el caso sea reabierto e investigado “a profundidad”, en un expediente que ahora suma nuevas exigencias de rendición de cuentas sobre la actuación de las autoridades.
