El Senado dio este miércoles su visto bueno a Kevin Warsh como nuevo director de la Reserva Federal, tras la nominación impulsada por el presidente Donald Trump, en una votación marcadamente partidista que volvió a situar bajo la lupa el manejo político de una institución clave para la economía.
Durante meses, la confirmación estuvo en suspenso después de que el senador republicano Thom Tillis advirtiera que bloquearía la nominación mientras el Departamento de Justicia investigaba al actual presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Recién cuando el gobierno abandonó esa investigación en abril quedó despejado el camino para la aprobación de Warsh.
Warsh llegará a un momento especialmente delicado para la Reserva Federal. La inflación ha superado el objetivo del 2% durante cinco años y ahora sube con mayor rapidez por el encarecimiento de la gasolina. A ello se suma un comité que fija las tasas de interés dividido, con la mayor cantidad de votos disidentes en más de tres décadas, en un escenario que refuerza la exigencia de vigilancia institucional sobre decisiones que afectan empleos y medios de vida.
