El presidente Luis Abinader inició este miércoles en Georgetown su cuarta visita oficial a Guyana con una agenda centrada en energía, seguridad alimentaria y comercio bilateral, en un nuevo intento por consolidar la relación con el gobierno de Mohamed Irfaan Alí. La visita, presentada como estratégica, da seguimiento a los seis memorandos de entendimiento firmados desde 2023 y a un nuevo convenio de cooperación que sería suscrito tras la reunión bilateral prevista en la sede del Gobierno guyanés.
La llegada del mandatario, recibido por el primer ministro Mark Anthony Phillips, el canciller Hugh Todd y el embajador dominicano Ernesto Torres, vuelve a colocar el foco sobre una hoja de ruta que el Gobierno ha venido impulsando con Guyana. Pero el centro de atención ya no es solo la promesa de una mayor participación dominicana en proyectos de infraestructura y suministro energético, sino los resultados verificables que esos acuerdos puedan traducir para la economía dominicana y para áreas sensibles como los alimentos y la energía.
En un contexto de volatilidad en los mercados, la apuesta oficial por Guyana adquiere peso político e institucional. Precisamente por eso, el avance de esta alianza exige seguimiento público y explicaciones claras sobre su ejecución, alcance y beneficios concretos, más allá del despliegue diplomático que acompaña cada encuentro entre ambos mandatarios.
