La comunicadora María Celeste Arrarás denunció públicamente una presunta estafa relacionada con la preventa de un teléfono móvil promovido por Donald Trump Jr. y Eric Trump, en un caso que vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de vigilancia ante operaciones de alto perfil difundidas en plataformas digitales.
De acuerdo con Arrarás, más de 600,000 personas habrían entregado 100 dólares para comprar el dispositivo, presentado como un producto de 499 dólares, fabricado en Estados Unidos y con diseño en color dorado. La comunicadora sostuvo que esa operación habría generado una recaudación estimada de unos 59 millones de dólares. Además, indicó que el teléfono no fue entregado en las fechas prometidas, pese a varias prórrogas desde 2025 hasta el primer trimestre de 2026.
Arrarás añadió que, durante el proceso, se habrían modificado los términos y condiciones del proyecto, dejando claro que los pagos no eran reembolsables ni aseguraban la entrega del equipo. Según esa denuncia, los compradores habrían quedado sin el producto y sin opción de recuperar su dinero. Hasta ahora no hay confirmaciones oficiales ni procesos judiciales concluidos que respalden las acusaciones, por lo que el caso continúa en el terreno de denuncias públicas, en un escenario que refuerza las exigencias de rendición de cuentas y protección efectiva para los consumidores.
