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Ciudadanos más expuestos: alerta por el poder de los algoritmos y la manipulación digital

mayo 17, 2026 · Redactor
Ciudadanos más expuestos: alerta por el poder de los algoritmos y la manipulación digital
Foto: acento.com.do

El texto señala que algoritmos, polarización y un consumo diseñado para explotar impulsos básicos profundizan la fragilidad social y obligan a vigilar con más atención a los poderes que influyen en la vida cotidiana.

La hiperconectividad no se presenta en el texto como una promesa de avance, sino como un escenario cada vez más refinado de control sobre la conducta ciudadana. La pieza afirma que, en la sociedad dominicana, existe una arquitectura que debilita el autocontrol y somete la voluntad individual a intereses de grandes conglomerados y agendas de poder, en un contexto donde la ingeniería social encuentra en la tecnología digital su herramienta más eficaz.

De acuerdo con el artículo, las plataformas digitales operan con algoritmos de aprendizaje profundo pensados para explotar vulnerabilidades biológicas primarias, privilegiando contenidos que despiertan indignación, miedo o polarización para prolongar el tiempo de permanencia del usuario. En República Dominicana, esa dinámica deriva, según el texto, en una cultura del espectáculo digital donde el debate de ideas pierde terreno frente a la viralidad y el conflicto artificial. El resultado, añade, es una ciudadanía más fragmentada, con menos capacidad de reflexión y más expuesta a eslóganes políticos simplistas que apelan a la emoción antes que a la razón.

La advertencia va más allá de las pantallas. El texto sostiene que el deterioro de la autonomía personal también alcanza la alimentación, al describir una industria que afina combinaciones de azúcares, grasas y sodio para neutralizar señales biológicas de saciedad. Desde esa perspectiva, la discusión deja de ser solo tecnológica o de consumo: se convierte en una alerta institucional sobre cómo intereses económicos y políticos pueden aprovechar una sociedad más reactiva, menos crítica y, por tanto, más fácil de influir. Ese contraste entre el discurso de modernidad y los efectos reales sobre la vida cotidiana refuerza la necesidad de fiscalización y vigilancia ciudadana.