Regional

Reaparecen las líneas de ayuda en medio de casos de violencia y suicidio que conmueven al país

mayo 21, 2026 · Redactor
Reaparecen las líneas de ayuda en medio de casos de violencia y suicidio que conmueven al país
Foto: hoy.com.do

El *212 y la atención psicológica especializada regresan al foco público tras hechos recientes que evidencian el impacto social de la violencia y la exigencia de una respuesta institucional efectiva.

Tras varios hechos que han consternado al país, volvió a cobrar relevancia en República Dominicana la difusión de las líneas de ayuda para víctimas de violencia y personas en crisis emocionales. Entre ellos están los casos de Esmeralda Moronta e Indhira Carolina Beltré, ambas de poco más de 30 años y presuntamente asesinadas por sus exparejas, así como la denuncia pública de Anabel Díaz, quien dijo sufrir violencia y amenazas de muerte mientras pedía no convertirse “en la próxima” víctima de feminicidio. A esto se sumó la muerte de Joselito del Rosario, de 49 años, quien presuntamente se lanzó desde el parqueo de Plaza Central.

A partir de esos hechos, vuelve a ponerse bajo escrutinio la capacidad de respuesta institucional ante situaciones extremas. En el país opera la línea de emergencia *212, dirigida a mujeres y a niños, niñas y adolescentes víctimas de cualquier tipo de violencia, sin distinción de nacionalidad, religión o condición social. El servicio funciona las 24 horas, es gratuito y puede utilizarse desde cualquier teléfono sin costo. También está disponible el teléfono 809-200-7212, el correo lineaemergencia@mujer.gob.do y la sede ubicada en la Ave. Máximo Gómez esquina San Martín #65, Edificio Metropolitano, 5to piso, Santo Domingo.

Las víctimas también pueden acceder a atención psicológica especializada en violencia contra la mujer e intrafamiliar, en horario de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde, a través del correo prevencionyatencion@mujer.gob.do. La publicación de estos canales ocurre en medio de una nueva alarma social por la violencia y los suicidios, un escenario que vuelve a colocar en primer plano la exigencia de que la respuesta pública no se limite a informar rutas de auxilio, sino a dar resultados frente a casos que siguen estremeciendo a la ciudadanía.