LA PAZ.- Presionado por tres semanas de protestas y bloqueos en medio de la peor crisis económica del país en cuatro décadas, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este miércoles una reorganización de su gabinete de ministros para incorporar a sectores sociales, en un intento por frenar la presión que reclama su renuncia cuando apenas han pasado seis meses desde su llegada al poder.
Junto con la decisión, presentó la creación de un «consejo económico y social» para consensuar el rumbo de su gestión, en una señal de que el Gobierno busca corregir sobre la marcha una respuesta que no ha conseguido desactivar el conflicto. En su primera aparición ante la prensa en casi una semana, Paz reconoció la necesidad de «reordenar un gabinete que tiene que tener una capacidad de escucha», aunque no precisó cuándo se concretarán los cambios.
Al mismo tiempo, el canciller Fernando Aramayo denunció que grupos en las protestas buscan debilitar al gobierno y alterar el «orden democrático y constitucional». Mientras tanto, en las calles continuaron las muestras de descontento. La Paz vivió una jornada de relativa calma con una marcha pacífica de cientos de campesinos y transportistas, al tiempo que manifestantes cerraron temporalmente el aeropuerto de El Alto sin presencia policial en el lugar. Entre los reclamos está el mejor abastecimiento de combustibles, y la Central Obrera Boliviana (COB) ya anunció nuevas marchas para el jueves, en un escenario que mantiene abierta la presión social sobre el Ejecutivo.
