Entre enero y julio de este año, el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional asistió 3,339 emergencias, de las cuales 272 fueron incendios vehiculares y 108 derrames de combustible, dos de los eventos que más atienden los socorristas a diario. El dato vuelve a colocar el foco sobre un riesgo recurrente con impacto directo para conductores y transeúntes, luego de la tragedia ocurrida esta semana en la avenida George Washington.
Al explicar el protocolo de actuación, el subcomandante de Operación del Cuerpo de Bomberos del DN, teniente coronel Carlos Guillén, indicó que la primera respuesta parte de la estación más cercana, que al llegar levanta un reporte, evalúa si requiere más recursos y comunica la situación a la central por radio. También advirtió que no todos los incendios se enfrentan igual: en un tanque de gasoil, dijo, se trata de un combustible de mayor aceleración, mientras que si es gas deben operar a mayor distancia para evitar lesiones del equipo.
Guillén insistió en que, ante un incendio vehicular, el primer paso para los propietarios es alejarse del lugar y llamar a las autoridades. En el caso de los vehículos de GLP, recomendó usar equipos con seguridad garantizada y kits profesionales que clausuren automáticamente el suministro de gas cuando surge un inconveniente. La orientación oficial, sin embargo, deja abierto un contraste de fondo: la frecuencia de estos casos y la necesidad de equipos seguros mantienen bajo escrutinio la prevención real frente a una emergencia que sigue repitiéndose en la ciudad.
