La apertura del año escolar 2026-2027 llegó acompañada de una advertencia institucional: 57 planteles educativos fueron suspendidos por vulnerabilidad estructural y, de ellos, 34 deberán ser demolidos por completo. El dato se presentó en la primera transmisión de LA Agenda Semanal, dirigida este lunes por el presidente Luis Abinader, en un contraste directo entre el arranque oficial de clases y la magnitud de los problemas hallados en la infraestructura escolar.
Roberto Herrera Polanco, director de Infraestructura Escolar, explicó que la decisión responde a estudios técnicos incluidos en un plan de evaluación e intervención presentado en febrero, centrado en centros ubicados sobre todo en zonas cercanas a la cordillera Septentrional. Aseguró que, además de la proximidad a una falla sísmica, las condiciones del suelo en ciertas localidades pueden incidir en el comportamiento de las estructuras ante un terremoto. Para esas evaluaciones, dijo, se contrataron 12 empresas en diferentes regiones del país.
Del total intervenido, 23 planteles requerirán trabajos parciales, mientras el área de planificación determina qué proyectos se ejecutarán en los terrenos, todos propiedad del Ministerio de Educación. Herrera Polanco agregó que varias de las edificaciones afectadas fueron levantadas hace décadas. Al mismo tiempo, informó que 42 centros con problemas estructurales siguen en proceso de intervención por licitación y que 19 planteles ya fueron entregados luego de ser reforzados. Abinader admitió que la salida de circulación de los 57 centros supone un desafío logístico, en un escenario que añade presión a la gestión para responder con rapidez y rendir cuentas por el impacto sobre la docencia.
