Representantes de la banca y del órgano supervisor financiero advirtieron que la auditoría interna ya no puede limitarse a detectar errores una vez ocurridos, sino que debe anticipar riesgos, prevenir fraudes y respaldar decisiones estratégicas. El planteamiento, formulado durante la apertura del Congreso Latinoamericano de Auditoría Interna y Evaluación de Riesgos (Clain 2026), sitúa el foco en la necesidad de robustecer los mecanismos de control ante un entorno cada vez más complejo.
Rosanna Ruiz, presidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA), y Alejandro Fernández W., superintendente de Bancos, coincidieron en que el sistema financiero enfrenta presiones crecientes por la inteligencia artificial, los fraudes cibernéticos, la digitalización y las mayores exigencias regulatorias. Ruiz sostuvo que los controles convencionales ya no alcanzan frente a riesgos que evolucionan con rapidez y afirmó que hoy se espera del auditor visión estratégica, capacidad de anticipación y un acompañamiento efectivo en decisiones críticas.
De acuerdo con lo expuesto, la auditoría dejó de ser una función de revisión posterior para asumir un papel preventivo dentro de las organizaciones. Entre los desafíos señalados aparecen la sofisticación del fraude financiero y cibernético, el uso acelerado de inteligencia artificial, las tensiones geopolíticas globales y las mayores demandas de transparencia y sostenibilidad corporativa. En la misma línea, el superintendente de Bancos planteó que la evolución de los modelos de negocio y el uso intensivo de datos obligan a fortalecer los sistemas de control y supervisión.
