Tras quedar vinculado a un caso por supuestas irregularidades, el presidente Luis Abinader retiró la condecoración que en septiembre de 2024 había otorgado a Melitón Cordero, supervisor de la Administración para el Control de Drogas (DEA) que trabajaba en el país. La decisión llegó después de que el cuerpo diplomático estadounidense comunicara su arresto el pasado 12 de febrero, hecho que además llevó al cierre temporal de las oficinas de la DEA en República Dominicana.
Cordero había recibido la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella en el Grado de Caballero, una de las más altas distinciones que concede el Estado dominicano. No obstante, la acusación presentada ante el tribunal del Distrito de Columbia, en Estados Unidos, lo señala por “soborno y fraude de visas”, dentro de un expediente que, según la fiscal federal Jeanine Ferris Pirro, recoge al menos 119 solicitudes de visa agilizadas, una de ellas presuntamente entregada de forma fraudulenta.
El documento judicial también indica que el imputado habría recibido miles de dólares como recompensa por ayudar a ciudadanos extranjeros a obtener una visa temporal para entrar a territorio estadounidense. El caso vuelve a poner el foco sobre los controles en torno a figuras reconocidas oficialmente y deja en evidencia el contraste entre una condecoración de alto nivel y las graves imputaciones que después salieron a la luz.
