La absolución de la empresa Vidal Plast SRL y de la familia propietaria en el caso de la explosión que estremeció a San Cristóbal volvió a colocar el foco sobre las respuestas pendientes alrededor de la tragedia. Aunque un tribunal de San Cristóbal descargó a Edward Armando Vidal Garrido, Maribel Sandoval Almánzar, Mercedes Altagracia Vidal Sandoval y a la empresa, en la zona persiste el reclamo de esclarecimiento sobre lo ocurrido y sobre la atención dada a las víctimas.
Durante un recorrido por los alrededores del lugar del siniestro, algunos residentes respaldaron la decisión judicial y rechazaron que se atribuyera responsabilidad a la familia Vidal. Marcos Sierra, con más de 15 años con un taller en las proximidades, dijo que a su juicio la empresa no tuvo relación con la explosión. Pero otros vecinos insistieron en que todavía hay aspectos por investigar, entre ellos las condiciones existentes antes y después del hecho y el retiro de materiales de la zona en los días posteriores.
A esa lista de dudas se suma el manejo de las compensaciones. Marino Guzmán, residente en la calle Jesús de Galíndez, cuestionó la forma en que se otorgaron ayudas a los afectados y afirmó que algunas personas que, según dijo, no sufrieron pérdidas habrían recibido apoyo, mientras otras perjudicadas no habrían sido compensadas. Jesús Javier, herido durante la explosión, reclamó que las autoridades no olviden a las familias afectadas. Con la lectura íntegra de la sentencia fijada para el 7 de septiembre, el caso sigue abierto en el terreno de la rendición de cuentas que exigen los residentes.
