Acento TV llegó a sus 11 años como un proyecto nacido en agosto de 2015, en un momento en que las redes sociales sacudían el ecosistema mediático y la televisión tradicional perdía terreno. Fundado por Fausto Rosario Adames y Gustavo Olivo Peña desde el Ensanche Quisqueya, en Santo Domingo, el canal surgió como extensión de Acento.com.do con una promesa definida: trasladar al formato audiovisual una cobertura política apoyada en rigor, acceso gratuito y compromiso con la transparencia.
El propio Rosario Adames describió el lanzamiento como «una osadía en medio de la revolución de las comunicaciones y una disminución del interés por los medios tradicionales». En esa definición también queda expuesto el contraste de época: mientras parte del debate público se desplazaba hacia el ruido, Acento TV apostó por «informaciones, reflexiones, entrevistas y temas de gran importancia política, económica, social, histórica». Ese enfoque lo coloca en un terreno de fiscalización especialmente sensible en un escenario donde la calidad del contenido incide en la capacidad ciudadana de vigilar al poder.
Once años después, la permanencia del canal se presenta como una señal de alerta institucional sobre el tipo de comunicación que gana espacio en la esfera pública. Su consolidación como referencia para una audiencia que exige más que titulares refuerza la demanda de periodismo útil para la rendición de cuentas, en momentos en que la discusión democrática necesita menos espectáculo y más seguimiento a la gestión, sus resultados y sus omisiones.
