Amnistía Internacional pidió este jueves que se investiguen como posibles crímenes de guerra dos ataques con proyectiles lanzados por Irán contra Baréin y Arabia Saudí a comienzos de marzo, en unos hechos que dejaron cuatro muertos y 12 heridos, todos civiles, al impactar en infraestructuras no militares. La organización afirmó que los ataques vulneraron el derecho internacional humanitario y avisó además de la escasa documentación disponible por las restricciones de acceso a la información impuestas por el Gobierno iraní.
De acuerdo con AI, el 2 de marzo dos proyectiles, identificados como muy probablemente drones «Shahed», impactaron en un petrolero en dique seco en un astillero civil de Al Hidd, en Baréin. Allí murió un trabajador bangladesí y otras dos personas resultaron gravemente heridas. La ONG recalcó que la embarcación seguía siendo un objetivo civil, ya que estaba atracada en un astillero civil mientras personal civil hacía reparaciones, sin participar en operaciones militares.
En Arabia Saudí, otro proyectil, probablemente un dron «Shahed» lanzado por las autoridades iraníes o por alguno de sus grupos armados aliados, causó el 8 de marzo tres muertos y diez heridos en un campamento de trabajadores de Al Kharj. Amnistía señaló que todas las víctimas trabajaban para una empresa de limpieza y que, según los testigos, no había fuerzas militares en el lugar antes del ataque. Aunque admitió que el objetivo iraní pudo ser la base aérea del príncipe Sultán, situada a unos 15 kilómetros, la organización insistió en que el impacto sobre civiles y las limitaciones para esclarecer los hechos refuerzan la necesidad de vigilancia y rendición de cuentas.
