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Año escolar arranca entre llamado oficial y denuncias por fallas en planteles

agosto 24, 2026 · Redactor
Año escolar arranca entre llamado oficial y denuncias por fallas en planteles
Foto: hoy.com.do

Mientras Luis Abinader encabeza el acto de apertura, el inicio de clases queda marcado por advertencias sobre infraestructura, cupos y falta de personal que presionan la rendición de cuentas del sistema

Más de dos millones de estudiantes están llamados a volver hoy a las aulas en el inicio del año escolar 2026-2027, pero la apertura llega bajo cuestionamientos sobre la capacidad real del sistema para responder. La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) advirtió el jueves pasado que muchos centros educativos presentan problemas de infraestructura, además de falta de cupos, docentes y personal administrativo, en contraste con la versión del Ministerio de Educación de que todo está listo.

El acto formal de apertura será a las 7:30 de la mañana en la Escuela Espejo La Milagrosa, en Cancela-La Ureña, municipio Santo Domingo Este, encabezado por el presidente Luis Abinader y el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps. Desde Jimaní, durante la inauguración del techado de la Escuela Leonor Novas Vólquez, Abinader llamó a estudiantes, padres, docentes y autoridades educativas a integrarse desde hoy a las labores docentes y a aprovechar cada día de clases, mientras persisten las alertas sobre condiciones pendientes en parte de la red escolar.

De Camps sostuvo que miles de escuelas volverán a abrir sus puertas y que la inauguración de esa obra envía el mensaje de que se trabaja para un retorno a mejores condiciones para aprender. Sin embargo, el arranque del calendario lectivo vuelve a colocar bajo fiscalización la gestión educativa del Gobierno: el discurso de preparación total convive con denuncias sobre carencias básicas que impactan directamente el inicio de clases. En el plano político, la apertura también eleva la presión sobre el oficialismo y sus principales figuras, incluido Abinader, en momentos en que cualquier aspiración de continuidad o proyección de liderazgo —también en el caso de Carolina Mejía— queda expuesta al contraste entre mensaje institucional y resultados verificables.