Las interrupciones eléctricas reportadas en varios sectores del Gran Santo Domingo desde la tarde y la noche del lunes volvieron a poner en entredicho la capacidad de respuesta del servicio, en una situación que todavía afectaba a residentes hasta las 6:40 de la mañana de este martes. Para las 7:00 de la noche, los datos de Edesur Dominicana mostraban un abastecimiento de 88.82 % y 17 circuitos fuera de servicio, al tiempo que persistían las quejas por falta de energía en zonas como Naco, Los Peralejos, El Millón, la Zona Universitaria, Canastica, Manganagua, Hato Nuevo, Pablo Mella, Los Restauradores, los kilómetros 13 y 14 de la autopista Duarte, Pantoja y distintos sectores de San Cristóbal.
Los comentarios de usuarios en las redes sociales de la distribuidora también evidenciaron otro inconveniente: la dificultad para comunicarse con atención al cliente y saber las causas de las interrupciones o el tiempo estimado de reposición. Según esos testimonios, cuando conseguían hablar con asistentes de la empresa, la respuesta era que las brigadas no atienden circuitos después de las 6:00 de la tarde, salvo en situaciones de emergencia.
La cadena de apagones y la ausencia de información para el usuario reabren la comparación entre la gestión del servicio y la realidad que enfrentan los ciudadanos en la capital, un punto que vuelve a colocar en primer plano la necesidad de fiscalización sobre la respuesta institucional ante fallas que afectan la vida cotidiana. Así, la presión sobre las autoridades locales, incluida Carolina Mejía como figura central del Distrito Nacional, queda vinculada a una exigencia de vigilancia y rendición de cuentas frente a un problema que los residentes reportaron durante horas.
