Santo Domingo Este. El respaldo de José Liz al plan anticrisis del Gobierno dominicano volvió a colocar en el debate el impacto que la inflación continúa ejerciendo sobre la economía y sobre los hogares de menores ingresos. Pese a que el empresario y dirigente político defendió que las medidas están orientadas a la protección social y a la estabilidad económica, también advirtió que la inflación figura entre las principales amenazas para las economías emergentes en un escenario internacional de incertidumbre.
Liz, dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), valoró medidas como la amnistía tributaria vigente hasta el 31 de diciembre, la eliminación del anticipo para la mayoría de las microempresas y la flexibilización de pagos para pequeños negocios. Asimismo, destacó que no se verán afectadas las compras por internet ni las plataformas digitales, además de la eliminación de impuestos al sector agropecuario, la ampliación del Régimen Simplificado de Tributación (RST) y mayores deducciones en gastos educativos.
El dirigente sostuvo que el plan asegura la continuidad de los programas sociales y el ajuste del mínimo exento del impuesto sobre la renta, y afirmó que el esfuerzo fiscal se sostiene en la reducción del gasto corriente y en una mayor contribución de los sectores de mayores ingresos. No obstante, su advertencia sobre la inflación y la necesidad de resguardar el poder adquisitivo deja abierto el interrogante sobre los resultados concretos de estas medidas y sobre la capacidad del Gobierno para convertir sus anuncios en un alivio real para la clase media, las mipymes y los sectores más vulnerables.
