Este martes, un juzgado del sur de Bolivia abrirá en Tarija el juicio contra el expresidente Evo Morales, acusado por la Fiscalía de trata agravada de personas por su presunta relación con una menor de edad con quien supuestamente tuvo una hija cuando era presidente. El presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, Luis Esteban Ortiz, confirmó que el proceso se sigue contra Morales y otra persona de sexo femenino, y señaló que las notificaciones fueron realizadas a través de edictos.
Con la apertura de la audiencia, el caso se instala en el terreno de la rendición de cuentas sobre hechos que la Fiscalía atribuye al exgobernante durante el período en que ejercía el poder. La defensa de Morales anunció que no asistirá al juicio y argumentó que no hubo una notificación personal conforme al procedimiento. Su abogado, Wilfredo Chávez, sostuvo que se trata de una «persecución política» y afirmó que el proceso busca «desviar la atención» de las protestas sindicales y de la situación económica del país.
Morales permanece en el Trópico de Cochabamba desde octubre de 2024 por este proceso por presunta trata agravada de personas. En ese contexto, la Policía no pudo ejecutar una orden de detención debido a que sus seguidores bloquearon carreteras durante 24 días entre octubre y noviembre de 2024 para impedir el ingreso de las fuerzas del orden, un episodio que volvió a exponer el costo institucional y social que rodea el caso.
